
Pues muy bien. A ver cuando se empiezan a ver los resultados.
De todos modos, no descubro nada nuevo sobre este viejo pecado de no pocos curas. Y otros de más alto rango, que también han incurrido en el delito, el vicio y el pecado de las violaciones. Como diga en alguna parte de las páginas de mi libro, "que digan ellos lo que deban decir, que mejor que uno saben por dónde han andado". Nosotros solo hemos recogido lo sucedido y que fue divulgado y registrado en diversos juzgados. No hemos inventado nada. Contribuyo, pues, a que la Iglesia deje de una vez un celibato que origina más de cuatro veces los vicios que van descubriendo, de Pascuas a Ramos" en templos, conventos y otros inmuebles de fuertes muros, tras los cuales ocurren hechos que no tendrían que ocurrir.
A ver si el Papa Francisco es menos hipócrita que el Papa polaco Wojtyla, que mantuvo en silencio y ocultos no pocos desmanes de sus sacerdotes, tal como Marcial Marcel, y otros. Y, sin embargo, lo que nos extraña tanto y a tantos es que lo quieren santificar a toda prisa, elevándolo a la altura celestial...Espero que sus gestos agrios y ásperos no los cambien por conmiseraciones celestiales.

Y eran gentes sencillas, mineros, campesinos, amas de casa...de edades diversas,jóvenes de 20 años y ancianos de 65 años. No habían hecho nada. Nada. Podrían ser socialistas, comunistas, ateos, republicanos, anticlericales ( que no tenemos porqué ser todos clericales), pero eran personas de honestidad, gente de bien, honrada y trabajadora....¡Pero fueron aniquilados! Como lo fueron tres mineros a los que destinaron a un punto a trabajar sin ventilación y donde murieron asfixiados por la voluntad de dos hermanos, que lucían pistola al cinto y rojas flechas y yugos en el pecho...
De eso tratan mis dos libros publicados este año. Veremos a ver que sale hasta el final de este 2013.