Porque, a veces, soñar es mala cosa y si se despierta, puede hacerse de una pesadilla. O sea, el subconsciente que funciona a su aire y te hace una mala pasada.Sin embargo, en España--no sé cuantos miles-- sueñan-- soñamos-- conque el sueño que nos envuelve se convierta en realidad.

Ya digo, no está tan cercano el día en que se despierte a la realidad en España y podamos ver que una República tiene su razón de ser. Ese sueño, en este país, no es fácil que podamos despertar de él. La negrura sembrada contra el Gobierno que pudiera dimanar del sentir republicano -- que va viene de antes de Cristo-- es mucha y el pueblo nuestro, sigue viendo un país de Hadas, aquí, con príncipes y demás séquitos, donde lo que resulta de uno u otro es sabido. O sea, que los que ayer hicieron la vida imposible a la República --los que siempre han disfrutado de privilegios, poderes, leyes a favor y organismos protectores--siguen ahí y aquí, por lo cual, aunque no diga más,todos ustedes saben de qué va la cosa.Y quiénes son los privilegiados que,desde luego, no será republicanos nunca.