
Mientras se toca sus partes,
la gente gritaba eufórica por el gesto
del ídolo...de otros,que no mío.
la gente gritaba eufórica por el gesto
del ídolo...de otros,que no mío.
No tengo arreglo, oiga...! No sé por qué me empeño en ir contra la corriente, o discrepar de millones y millones de personas en casos concretos. Por ejemplo, el llamado rey del pop o la estrella o, ahora que ha muerto, el máximo de lo habido en el mundo tal como leo en prensa y escucho en Tv y radio al referirse a Michael Jackson, personaje que si se aceptan algunas cualidades interpretativas, otras interpretaciones suyas en la vida --más real que sus escenificaciones--dejan bastante que desear.
Al margen sus distintos cambios de forzada fisonomía, que le fueron llevando hasta dejarlo en un rostro cadavérico --y no ahora que ha muerto--, no puede negarse una serie de extravagancias y repelencias que le colocan en un estado de excentricidad máxima. Pues con todo, lo que me resultaba más asqueante eran sus gestos, formas y maneras de llevarse la mano a la entrepierna, tocarse sus partes y simular o no placer por medio de la auto excitación, amén de otras no menos aberrantes maneras, que pueden ser naturales, pero en público resultan obscenas, incluso para quien no sea ningún remilgado de estas y otras cosas.
Y por si fuera poco, recordarán ustedes sus disfraces carnavalescos para andar por la vida. Y aquella carnavalada de sacar a su hijo al balcón, escurriéndosele de las manos, que si no le cayó fue por verdadero milagro, pues ni sujetarlo sabía...Y sus disfraces, y sus caretas...y sus manías, que eran superiores y peores que su arte?
Ya lo he dicho, personajes de esta guisa no son mis ídolos...Sin embargo, por lo qu
e se ve, es ídolo de millones de mortales del mundo.
Aquí tampoco niego que este Ánsar, que ponía los pies encima de la mesa, que hablaba tejano con acento de Chamberí y catalán en la intimidad, que quería hacernos creer como verdades las mentiras que nos contaba; que se llegó a imaginar que su poder sería infinito, como el de su amigo Bush, pues eso, este Ánsar, al que, según se dice, le escriben los libros que él firma, eso digo, en fin, también es ídolo de muchos mortales, que sus razones tendrán para verle como tal o sea, para ver más allá de lo que hay y de lo que tiene --aunque,a decir verdad, le vinieron bien dadas y la ley, que no favorece al descuidado, le ha tendido la mano, así como la banca le abrió sus brazos y algunas universidades--muy católicas, eso sí--le pusieron pupitre para disertar como doctorado doctor de todas las ciencias...
Y mentía casi tanto como hablaba. Había que cogerle al vuelo las mentiras.Pero mentir, mentir miente todavía. Sino ¿dónde está el remedio que dijo que tenía para acabar con la crisis, no solo en España, sino en el Mundo?
Razones tengo para que este otro personaje tampoco sea ídolo para admirar.
Al margen sus distintos cambios de forzada fisonomía, que le fueron llevando hasta dejarlo en un rostro cadavérico --y no ahora que ha muerto--, no puede negarse una serie de extravagancias y repelencias que le colocan en un estado de excentricidad máxima. Pues con todo, lo que me resultaba más asqueante eran sus gestos, formas y maneras de llevarse la mano a la entrepierna, tocarse sus partes y simular o no placer por medio de la auto excitación, amén de otras no menos aberrantes maneras, que pueden ser naturales, pero en público resultan obscenas, incluso para quien no sea ningún remilgado de estas y otras cosas.

Así lo fueron dejando, día tras día y operación plástica tras operación, al negro que quería tener al piel blanca,...
Puesto que no fue ídolo para mí, digo que, respetando lo que sea para otros, no he perdido mucho tiempo viéndole en sus actuaciones. Para muestra ya tenía bastante con lo visto. Y si es tan admirado por sus actuaciones escénicas, otras actuaciones punibles le califican para ser denostado en mayor grado. Se trata de sus caprichos de acostarse con niños. Y no, según dijo, para dormir precisamente. Aquí acaba o acabó de llenar el vaso de toda consideración y respeto.Y por si fuera poco, recordarán ustedes sus disfraces carnavalescos para andar por la vida. Y aquella carnavalada de sacar a su hijo al balcón, escurriéndosele de las manos, que si no le cayó fue por verdadero milagro, pues ni sujetarlo sabía...Y sus disfraces, y sus caretas...y sus manías, que eran superiores y peores que su arte?
Ya lo he dicho, personajes de esta guisa no son mis ídolos...Sin embargo, por lo qu

OTRO PERSONAJE QUE TAMPOCO ES MI ÍDOLO
Yo no miento. No se mentir.
Pueden ustedes creerme. Hay armas de destrucción masiva.
Nada, oiga, nada, que no tengo arreglo.Ni solución.Ni, al paso que voy, propósito de enmienda ni, conociendo como se conoce a la Iglesia, el perdón de mis pecados. Porque, ¿como me van a perdonar que, mientras hay quien ve en don José María Aznar un elegido del destino y como Franco ungido por la gracia de Dios para salvar a España, uno --o sea, menda--le vea como un endiosado y engreído personaje, poco grato, nada humilde y sí muy creído de su valía humana y política...?Pueden ustedes creerme. Hay armas de destrucción masiva.
Aquí tampoco niego que este Ánsar, que ponía los pies encima de la mesa, que hablaba tejano con acento de Chamberí y catalán en la intimidad, que quería hacernos creer como verdades las mentiras que nos contaba; que se llegó a imaginar que su poder sería infinito, como el de su amigo Bush, pues eso, este Ánsar, al que, según se dice, le escriben los libros que él firma, eso digo, en fin, también es ídolo de muchos mortales, que sus razones tendrán para verle como tal o sea, para ver más allá de lo que hay y de lo que tiene --aunque,a decir verdad, le vinieron bien dadas y la ley, que no favorece al descuidado, le ha tendido la mano, así como la banca le abrió sus brazos y algunas universidades--muy católicas, eso sí--le pusieron pupitre para disertar como doctorado doctor de todas las ciencias...

¿De qué me suenan estas caras...?
¿A que bando pertenecen? ¿Será verdad que Dios los cría
y el Diablo los une, los junta, los unce,
los empareja y los mancomuna ...?
O sea que no, que a pesar de tanta valía, pues lo mismo, tampoco este personaje, es santo de mi devoción. Y eso que, en lo que se sabe, no ha sufrido operaciones de cirugía estética a no ser retoques de bigote. Pero vete a saber...y es que uno recuerda aquello de: "Pueden ustedes creerme: hay armas de destrucción masiva". Además, por si sus mentiras fueran pequeñas y escasas, recordamos haberle oído decir que "él no mentía, por que no sabía mentir"...y el Diablo los une, los junta, los unce,
los empareja y los mancomuna ...?
Y mentía casi tanto como hablaba. Había que cogerle al vuelo las mentiras.Pero mentir, mentir miente todavía. Sino ¿dónde está el remedio que dijo que tenía para acabar con la crisis, no solo en España, sino en el Mundo?
Razones tengo para que este otro personaje tampoco sea ídolo para admirar.