PREGONEROS DE LAVIANA



A veces guardo prudente silencio. Creo que hablar de lo que uno hace puede resultar pedante. Pero es preciso hablar y contar de lo que uno escribe, que es,a fin de cuentas,seguir escribiendo.
Así, pues,tampoco debemos callar que se acaba de publicar un libro nuestro, "Pregoneros de Laviana", que refiere, tras no poco trabajo, a quienes,en diversos años, fueron los cantores de las Fiestas de la Virgen del Otero, tan glorificada por el poeta Emilio Martínez.

Se carecía de una aportación histórica de tales pregoneros, y en el libro referido, constan todos los que fueron y en qué año; así como constan los porfolios editados con motivo de las Fiestas del Otero, como solemos decir los que pasamos del sentimiento religioso. Pregoneros de Laviana aporta,pues, un poco de luz al desarrollo fiestero --y problemático--del discurrir y organizar tales Fiestas mayores de Laviana. Y lo hace para que, así, como a menudo sucede, no vengan informadores foráneos y escriban auténticos dislates. U osadías.

Desde el primer pregonero habido en 1933 y que fue Esteban Riera, año en que las fiestas del Otero fueron Laicas--o por lo menos organizadas al margen de la Iglesia, hasta el año actual, que el pregonero es el historiador Francisco Trinidad, pasaron 78 años, pero la mayoría de ellos en blanco, sin pregones ni publicaciones memorísticas alusivas al caso, así recogemos que desde 1933 hasta 1951 no hubo ninguna clase de porfolio no obstante haber tanta glorificación a los dioses terrenos de entonces...
Después, cuando había porfolio no había pregón y cuando había pregón, no siempre había porfolio. Otras veces, había ambas cosas. Y otras veces más, ni uno ni otro. De modo que de esas y otras cosas trata Pregoneros de Laviana, localidad en la que se organiza, como final de tales fiestas, el ya Internacional Descenso Folclórico del Nalón, murga larga, desmadre absoluto convenido con la bebida mezclada y revuelta, en toda clase de recipientes y jóvenes consumidores...Baco nunca la ha visto más gorda.

De los pregoneros, los hubo de toda clase: médicos, militares, mineros, escritores, periodistas, funcionarios,alcaldes y humoristas, pintores y,en fin, ahí están unos y otros como los radiofonistas Tino y José Ramón Alonso; los maestros como Ulpiano Arregui, José Valdés o folclorista como Luis Argüelles, periodistas como Lorenzo Cordero y Carlos Cuesta ,ingenieros como Urbano Arregui, investigadores como César Nombela, generales como Fernando Abós Coto, catedráticos como Germán Ojeda, humorista como Jerónimo Granda, empresarios como Ataúlfo Costales, alcaldes como Arturo Carrio , Ovidio Martínez, y José Fernández García-Jove, Pipo;técnicos en Correos como Esteban España,mineros como Albino Suárez, profesores como Víctor Mayo, artistas como Cuco Suárez, pintoras como Natalia Pastor, funcionara como Ángeles Fernández Velasco, psiquiatras como Alfredo Díaz, investigadores como Efraín Canella, charangas como La Pandorga, grupos musicales como Los Berrones,futbolistas como Roberto Canella o entrenadores como Isaac Jiménez y/ o entre otros Elisa Suárez Gamonal, por la rama de enfermería, o el ya citado antes, Francisco Trinidad, que es el cantor pregonero del año en curso 2011.
Y pues que las fiestas siguen y no han de faltar pregoneros, nosotros hemos llegado hasta aquí.Y el libro ahí está, hasta que se agote.

OTRO LIBRO : "LOS QUE NO VOLVIERON"
Tema distinto este que trata otro libro nuestro, "Los que no volvieron," y que en seis meses va por la tercera edición, no obstante que estas cosas de Laviana no tengan ninguna importancia para los medios de información, que parecen soslayar lo que ocurre fuera de sus puntos vitales y de ubicación de información. Sin embargo, el libro que nos enorgullece de haber escrito, no obstante el tema elegido, viene adelante. Trata sobre los mineros muertos en la mina, que son decenas, donde hay casos sorprendentes y donde, aunque haya habido muertes, no todas fueron originadas por accidentes de trabajo, si no por el trabajo de individuos miserables. Sobre este caso hay que remontarse al año de 1938, cuando los encargados vigilantes lucían pistola, correaje, yugos y flechas y había que saludarles con un fuerte "¡Arriba España"!

O sea que no sólo habla de accidentes mineros este libro nuestro, sino de otras cosas no menos lamentables.Por eso, tal vez, no tengan eco estos libros en los medios de información, o vaya usted a saber porqué otras razones.











2 comentarios:

Adolfo Ferrera Martinez dijo...

Hola Albino. Acabo de encontrar tu blog y a partir de ahora lo seguiré todos los días. Siempre es interesante lo que dices y escribes. Un saludo desde La Felguera.

Albino Suárez dijo...

¡Vaya,gracias, Adolfo! Siempre es de agradecer que nos lea alguien.

Saludos.