AL COMENZAR EL AÑO 2018


Atrás quedó el año 2017  --en el cual, Rajoy, presidente del Gobierno de España, deseando  felicidad a los españoles, no  se anduvo por las ramas: "Que el próximo año 2016 les acompañe la suerte". Eso. ¡Viva Rajoy Brey! Bien, pues atrás que ha quedado el 2017, entramos en el 2018, donde, por lo que a mí respecta, veo que todo es incertidumbre. Inquietud  por la carencia de puestos de trabajo...Por más que el referido Rajoy Brey diga que cada año se crean medio
millón de puestos de trabajo ¿Dónde? ...¿En qué?...
Portada de lo mejor que hicimos en el 2017
Pragmáticos que somos, pasamos del desmadre de las noches buenas y las noches viejas, donde no todos celebran con buenas pitanzas ni esas ni otros noches. Digo que pasamos por que no nos gusta celebrar tanto desmadre, donde parece ser que, de palabra, todo dios  está deseando a los demás !felicidad, paz, salud, suerte, prosperidad...mientras se observa que el mundo, en cada parte, está que arde. Las religiones son influyentes y sus nombres se comenten grandes atrocidades, Esto
así, se ve que no tiene arreglo. Vamos de mal en peor.

Recuperando  los viejos molinos de agua, sin la ayuda de los gobiernos, que además obstaculiza bastante 
La Asturias agraria, posa para la historia 
Pero donde vamos de mal en peor es en España, si nos fijamos en la clase política.Nunca como ahora se dejó tanto qué desear. Nunca se vieron representantes de menos valía que ahora. Da lástima verlos cuando hablan en  esos Congresos, que no hacen más que leer. No improvisan, no se les ve ingenio ni mordacidad ninguna. Y nunca se vio, como ahora, que, ocurriendo lo que ocurre con la corrupción, sigan todos ahí,como si nada ocurriese. Tan campantes y tan felices...
Y pues que estamos entrando en el año nuevo del 2018 ¿qué nos deparará? Porque fiarlo todo a la suerte  que pueda brindarnos  Dios, es una tremenda tontería.Dios nunca ha remediado el mal  de los  más pobres, de los más débiles, de los más desvalidos...De modo que, por nuestra parte vamos a procurar seguir trabajando a los 84 años, que son los nuestros. Y a no esperar nada "del Gran poder de Dios", que dijo el poeta. Escribiremos,pues, en este espacio--o en otros---y seguiremos hasta que el cuerpo aguante...Y, eso sí, para no desentonar del cotidiano modo de la gente toda, os deseamos¡Próspero Año nuevo! --que yo ya empecé trabajando.

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