TELMA ORTIZ TIENEN RAZON

La llamada prensa del corazón y los programas basura( sino todos, algunos) y de estos medios, algunos y algunas periodistas, por lo que parece, no honran mucho ni la profesión ni la historia, ni merecen el más mínimo respeto a la hora de ser enjuiciados por otros. O por lo menos, merecen el mismo respeto que ellos tienen para determinadas personas, ya sean de la farándula, o ya los conviertan en faranduleros ellos mismos, llevándoles a programas y pagándoles a precio de oro su desparpajo y su descaro para meterse en la vida de los demás.
Esa prensa, que no sé si es rosa o es cardo, a veces se siente molesta. Así ocurrió cuando el llamado Ramoncín solmenó un par de sopapos a no sé quien que no le dejaba ni a sol ni a sombra, e hizo que rodara el micro por el suelo. Y no sé si el periodista. Y entonces si, entonces exigían respeto, a la par que manifestaron --y manifiestan-- que están realizando su trabajo, levantando la voz contra quien los pone en raya; esa raya que ellos, los de la prensa osada, no tienen casi nunca para quien les pide una y otra vez por favor que les dejen en paz. (Véase por ejemplo la persecución a que es sometida la de Medinasidonia.)
Que realizan su trabajo? A cualquier cosa llaman trabajo. Molestar, reiterada y contumazmente, no es trabajo digno. No lo defiendan tanto. El trabajo y la dignidad es otra cosa.
No es, como ha sido visto en un programa de viscoso tomate, ensañarse, por ejemple con Isabel Pantoja. O con su pareja, de nombre Julián, a los que un día tras otro les descuartizaban y convertían en papilla. O acaso en lodo, por el que, sin darse cuenta, (¿ o se daban?) se revolcaban los propios presentadores del programa, que mira por dónde, quien más debía de callar, más parecía ufanarse de no ser lo que parecía...
Y así, con estos y otro percales parecidos, vistos en múltiples programas, la honra periodística va por los suelos. Lenguateras de toda laya, revoltosas e insidiosas bien pagadas, viviendo del cuento, son, salvo las excepciones de rigor, las que conforman los programas basura.Basura que no quieren tener cerca algunas personas. Por ejemplo, Telma Ortíz, hermana de la Princesa de Asturias y, por lo mismo, asturiana una y otra.
Telma Ortiz exige respeto para su vida; no verse perseguida y asediada por determinada prensa, que no siempre informa, sino que tergiversa y deforma lo realidad.Y ante la actitud de esta asturiana, que puso el asedio de que era objeto en manos de la Justicia, exigiendo respeto para su vida privada, a lo que una jueza de Toledo, María Lourdes P. Padilla desestimó la demanda, alegando que "era inviable jurídicamente". Así, jurídicamente", el derecho al respeto e intimidad queda desmarcado de la vida de las personas, sobre todo si se estima que son de proyección pública, como se dice que es Telma Ortiz. Incluso estando fuera de todo acto público.
Pues eso, la magistrada determinó; pero la Ortiz dice que no; que exige respeto y menos persecución de cámaras y fotógrafos, de modo que está dispuesta a recurrir al Tribunal Supremo y al Tribunal Constitucional. Quiere que la dejen en paz. Y tiene razón. No quiere detrás carroñeros que la sigan ni, en cuanto puedan, que la descuarticen. Quiere vivir su vida sin el agobio de una prensa voraz, que más de cuatro veces tergiversa, premeditadamente o no, lo que ve o cree ver.O lo que ocurre, que suele ver con ojo deforme o espejo cóncavo.

Y en esto estamos con algunos medios de información en España. Lo cual no deja de ser lamentable que haya quien los rechace por su tendencia al descrédito y el escarnio que hacen de los demás. De ahí que lleven el remote de programas basura y de prensa infame.


2 comentarios:

anapedraza dijo...

Yo no quiero para mi la vida que denuncia Telma Ortiz. Pero un tu blog sólo denuncias, no dices que es lo que habría que hacer. ¿Cerramos todo lo relacionado con la prensa rosa?

Albino Suárez dijo...

Para Ana Padraza: Ignoro cuál es la vida que denuncia Telma Ortiz; lo que no ignoro es que, tal y como señalo, hay una prensa carroñera que se ensaña con determinadas personas, a las que hunde,descalifica,desprecia y
degrada.
En cuanto a cerrar todo lo relacionado con la prensa rosa, no hay porqué.Y en lo de aportar soluciones ¿qué soluciones se pueden aportar si hay jueces que no ven delito de calumnias en César Vidal ni en Federico de Losantos, pese a todo los vientos que vienen sembrando cada uno de ellos en sus respectivos programas, que si hay quien los aplauda, hay quien, por contra, --y son la mayoría- los juzga ignominiosos e insultantes?
De todos modos, buenos días.