COPLAS DE CIEGO, HISTORIAS DE OTRORA

Fueron realidad, emotivas de un tiempo, "las coplas de ciego." Hoy apenas si se sabe qué fueron, no obstante su vigor, fuerza y presencia en tiempos pasados. las"Coplas de ciego" eran historias reales--o la mayoría de las veces-- contadas al son de algún instrumento musical desafinado,como el violín o el acordeón. Eran contadas y cantadas por algunos hombres, más que por mujeres, aunque éstas solían acompañar al heraldo de las penitencias. Allá por los años de la década del 40 al 50 hemos conocido a algunos de estos personajes, que cuando llegaban a los poblados de entonces, despertaban inusitado interés, y la gente formaba corro en torno de ellos, esperando oír sus coplas. Previamente era situado el pregonero, ciego la mayoría de las veces, en algún sitio donde pudiera sentarse o bien estaba de pie, en medio del corro de personas expectantes que esperaban escuchar sus historias. Se encargaba de bien situarlo un lazarillo, listo como el hambre, que a la vez era el que vendía las coplas que el ciego iba cantando.

Tales coplas estaban impresas en papel de mala calidad, que los tiempos tampoco daban para mucho más.
Las historias que el ciego iba cantando al son de un violín renqueante, eran casi siempre truculentas macabras, trágicas, pasionales, de engaños y desengaños, de mentiras y verdades.Por si en aquellos años no hubiera bastante miseria, venían los ciegos con sus coplas y llenaban de pavor y espanto la vida de aquel entonces. De allí, con la música y la canción, se iban a otra parte. Pero, antes, habían dejado en el ambiente del lugar en que estaban, un halo de hielo en el alma de los que escuchaban las coplas de ciego, que por ser tan trágicas, causaban lágrimas en los concurrentes y, a la vez, repulsa contra el responsable de la desgracia de alguna persona, por ejemplo, una joven engañada a la que, habiendo sido criada, el señorito la había empreñado y, para que el deshonor no manchase la honra de aquella familia, la joven era expulsada en plena noche, con el hijo en brazos...
Eso sí, la víctima era siempre inocente y los autores de los males, poderosos, que ante la justicia humana quedaban impunes, pero no quedaban ante la justicia divina, que Dios les hacía pagar el delito, castigándoles de algún modo...

Las coplas aquellas fueron desapareciendo a comienzos de la década del 50. O sea, que los ciegos no tuvieron que seguir cantando miserias. Ahora --entonces-- cantaban "el Cupón prociegos." Nosotros hemos conocido a aquellos ciegos de las coplas tristes, que fueron desapareciendo a medida que la radio iba ampliando sus ondas hertzianas y supliendo las coplas de ciego por las historias radiadas no menos trágicas que presentaban por capítulos.
De todos modos, hemos escuchado en coplas de ciego "El crimen de Cuenca", "La novia descuartizada", etcétera. Lo que si recordamos a medias una historia, que ya se nos ha ido de la cabeza,pero que decía en algunas de sus estrofas de este modo:


"En un pueblecito de las Vascongadas había una chica hermosa y juncal y un chico soltero, de padres muy ricos, con falso cariño le dijo jovial: "Chiquilla, bonita, capullo de rosa, por ti yo me muero, por Dios quiéreme. Déjame que bese tu cara preciosa que siempre a tu lado un esclavo seré". (Y con mimos y dulzuras, hacerla suya logró y gozaron venturosos las delicias del amor) Pasado algún tiempo, aquel señorito le dijo a su amada "yo debo marchar. He de examinarme y cuando regrese contigo, mi vida, yo me he de casar... ........................................................................ Del fruto bendito de aquellos amores nació un niño hermoso que era angelical y ella embelesada, con mino y dulzores lo cuidó amorosa....
(Lamento reconocer que , pese a esforzarme, la estancia nebulosa de mi mente ya no permite más luz sobre el resto del verso para referir la historia al completo. Eso sí, ahí va el resto que recordamos de aquella copla de ciego:)

"Y una carta traicionera su dulce sueño turbó, pues su amado en ella dijo debes de olvidar mi amor". Con el alma dolorida me da pena confesarte que me prohíben mis padres seas mi esposa querida y debes de mi olvidarte"...
Aquí la canción se extendía en un lánguido y quejumbroso lamento... finalizando una parte, que otra venía después. donde, al pasar el tiempo, el "malvado chico, soltero, de padres muy ricos", había llegado a magistrado de Tribunales, mientras el hijo, tras el fallecimiento de la madre a causa de las penas y el desengaño, acaba delincuente y es condenado, juzgándole precisamente el padre, que no conocía al hijo.... La copla seguía, y así el hijo, que sí sabe del padre, le reprocha al juez que nadie es él para condenarle pues "de la honra de mi madre tú también fuiste un ladrón," originando gran sorpresa y espanto en el magistrado y no recordamos si arrepentimiento ante la acusación de que era objeto por parte del que tenía que ser acusado, que si había delinquido había sido por la causa del abandono del padre y juez que le estaba condenando. Lo que si recordamos es que el hijo acabó regenerado, y el final de la historia fue que Dios interviene y hace justicia a su modo; no obstante que, eso sí, primero padecieron lo indecible la madre y el hijo...como no podía ser de otro modo. .................................................................................................................................................................. Coplas de Ciego, historias posibles, relatos apasionados y sucesos sangrientos, registrados y cantados en otros tiempos por los caminos de la España trágica, negra y religiosa. Fatalismo de la vida e impunidad de poderosos. Aconteceres contados en versos musicados, hechos dramáticos, sucesos de amor y sangre, traición y llanto...Al fin y al cabo, pasión de un pueblo de mezcladas razas, almas distintas y y sentimientos subrepticios... Los ciegos de entonces, que sino veían más que los llamados cantautores de ahora, por lo menos supieron interpretar mucho mejor los dramas, los sucesos y aconteceres que, al igual que hoy se dan, ayer también se dieron....

2 comentarios:

ANA Mª BOLÍVAR PUENTE dijo...

Me ha gustado mucho esta nota. Mi querido tío, que falleció hace algo más de 1 año con 73 años, nos solía recitar una que de niño aprendió, y no había manera de dar con ella. Mi abuela le compraba los folletines cuando él estaba enfermo, nació en 1935 y se contaguió de tuberculosis a los huesos,cuando mi abuelo vino enfermo, con tuberculosis pulmonar, cuando le dieron la libertad condicional por enfermedad estando preso en la guerra civil en 1941. Ambos curaron gracias a los cuidados de mi abuela, al médico del pueblo que era muy buena persona y a hermanos de mi abuelo que emigraron a EE.UU que enviaban Estreptomicina.

Gracias a su nota, he seguido buscando y la he encontrado como Romance de cordel, es lo mismo o similar a las coplas de ciego. Se llama la copla "Joaquin Penal".

Aquí le dejo el enlace por si le puede interesar: http://www.scribd.com/doc/28446899/Sonidos-del-Pais-Romanico-Cancionero

Muchas gracias, y me guardo su blog es muy interesante. Se aprende mucho escuchando y leyendo a la gente que sabe y que ha se ha dejado enseñar por la vida.

No se donde leí hace tiempo, que "el hombre sabio, escucha de joven y calla de viejo". Pero no estoy de acuerdo con ello, el hombre sabio ha de escuchar de joven para aprender y compartir su saber de viejo.

Un saludo

alfonso garcia garcia dijo...

una versión de la copla recogida en valverde de la vera continua así:

(...) que me prohiben mis padres que seas mi esposa querida y debes de mi olvidarte.
sin padre ni madre por ser huerfanita de pena y vergüenza la joven murio y aquel niño hermoso quedó abandonado y en malas compañías llegó a ser ladrón por robo de joyas quedó encarcelado se celebra el juicio que es sensacional y aquel jovencito llegó a magistrado y fue de la causa de su hijo el fiscal y al acusarle su padre el hijo le respondió tú de la honra de mi madre también fuiste un ladron y al que un hijo le abandona y el que a una mujer deshonra y al que un hijo le abandona es un hombre despreciable y la sociedad pregona usted es en verdad el culpable.

herido de muerte cayó así diciendo que dios me perdone lo injusto que fui mi fortuna y bienes son para mi hijo que se realice y sea feliz en el nuevo juicio quedo condenado se tramita indulto que pronto llegó y el triste muchacho se va al cementerio llora ante la tumba de su bienhechor y los restos de su madre a la otra los traspasó a la tumba de su padre y de flores los cubrio desgranaba esta oración entre rosas y magnolias desgranaba esta oracion siempre os tendré en mi memoria padres de mi corazon que dios os tenga en la gloria.